Metodología
Un proceso claro, de la primera idea al uso diario.
Trabajamos contigo para entender el problema, definir una solución útil y llevarla a tu equipo. Cada etapa debe ayudar a tomar la siguiente decisión con más claridad.
Cómo avanzamos juntos
01 · Entender
Revisamos tu proceso
Nos cuentas cómo trabaja el equipo, qué herramientas utiliza y dónde aparecen tareas repetitivas o errores. Identificamos qué conviene mejorar primero.
02 · Definir
Acordamos el alcance
Concretamos las funciones, las integraciones y las prioridades. La propuesta recoge las fases, el presupuesto y los plazos estimados antes de iniciar el desarrollo.
03 · Construir
Revisamos por etapas
Desarrollamos la solución y revisamos contigo los avances. Contrastamos pantallas y flujos con situaciones de trabajo para detectar ajustes a tiempo.
04 · Incorporar
Probamos y acompañamos
Comprobamos los recorridos acordados y preparamos la puesta en marcha. Definimos las necesidades de orientación, mantenimiento y siguientes mejoras.
Qué conviene traer a la primera conversación
Un proceso concreto: por ejemplo, cómo recibes un pedido y qué ocurre hasta que se entrega.
Las herramientas que usas: hojas de cálculo, correo, aplicaciones de gestión o formularios.
El resultado que buscas: evitar duplicidades, consultar el estado de las tareas o dedicar menos tiempo a preparar documentos.
Dudas habituales
¿Necesito tener todos los requisitos definidos?
No. Podemos partir del problema y del proceso actual para concretar qué necesita la solución.
¿Se pueden aprovechar nuestras herramientas?
Revisamos las posibilidades de integración antes de plantear cambios. La viabilidad depende de las conexiones y los permisos disponibles en cada sistema.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda?
Depende del alcance, las integraciones y la complejidad. Definir primero una fase útil permite valorar mejor el trabajo necesario.
